LA PUERTA DEL CIELO
- Monserrat Sánchez

- 25 mar
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Texto: Monserrat Sánchez Monroy

Pátzcuaro es el lugar que Trotsky visitó durante su exilio en México y la razón por la que se aficionó al pescado blanco que probó del lago. Es el lugar que fotografió Henry Cartier Bresson, aunque apenas haya registro de ello. Es el lugar que vio nacer al artista más prolífico de Michoacán, Alfredo Zalce. Pátzcuaro fue capital del imperio Purépecha y por un tiempo de Michoacán. Pátzcuaro son 600 años de historia y un lago. Tiene el rostro del siglo pasado, pero está lejos de ser un lugar anclado a él.

Los centros culturales y la comunidad artística que aquí radica, hacen de él un lugar vibrante en el intercambio de ideas. Sus restaurantes y hoteles son espacios de tradición pero novedosos en atenciones; puertas abiertas para conocer el pasado y maravillarnos con el presente. Pátzcuaro es pueblo mágico no por decreto; son sus calles empedradas, sus centenarios árboles, sus casonas y su gente, las que lo llenan de la magia que nos hace volver a él una y otra vez.
Este es un espacio dedicado a todos esos lugares que vale la pena conocer y atesorar en el recorrido.





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